Limyaael 291 Fantasía sin villanos

Autor: Limyaael

Traductor: José Alejandro Cantallops Vázquez

Así que, como en la fantasía sin magia, creo que es perfectamente posible lograr libros sin villanos. ¿Por qué? Debido a que los he leído. Esos libros todavía tienen personajes que actuaron los unos contra los otros, por motivos diferentes o con objetivos cruzados, pero carecen del “¡Muajajajaja!” de los villanos, los que son conquistados por el AMOR, los que están completamente locos o los que dominarán el mundo solo debido a que está allá afuera. Simplemente son personajes. (Coincidentemente, a menudo esos libros también carecen de protagonistas que podemos identificar como favorecidos por el autor, o al menos no convierten a sus héroes en brillantes pizarras de luz cegadora).

Entonces, esto es una lista de maneras de lograr lo completamente posible.

1) Ten un conflicto principal razonable.

Esto se traduce en, “un conflicto en el cual no estamos forzados a animar a un lado, debido a lo que sucederá si pierden.” Incluso si al lector no le gusta particularmente un conjunto de personajes, él o ella tiene que ser capaz de captar sus motivaciones y comprender que, en este conjunto particular de circunstancias, tiene sentido que estas personas actúen de esta manera. (Ver punto 3 y 4).

Esto significa que no aterrizan automáticamente en el “chico loco que quieren dominar el mundo vs. un montón de personas que no lo quieren” o “Un señor feudal inclinado hacia el genocidio vs. la raza que está intentando masacrar.” Van demasiado fuertemente en contra del barómetro moral de la vasta mayoría de tu audiencia. Incluso si el chico loco o el señor feudal es un personaje complejo y bien dibujado, está el problema de ese objetivo. Tiene que encajar en el rol del villano, debido a que no hay otro lugar razonable donde ponerlo sin grandes problemas que empujen, aguijoneen y tuerzan la narrativa. Las variaciones al segundo —un señor feudal inclinado a oprimir a todas las mujeres, un usuario no mágico inclinado a masacrar magos— también están fuera. Más allá de la empinada cuesta de la moralidad que requerirán que tu lector trepe, los villanos como estos tienden a deslizarse dentro de los diálogos cliché y razonan de una manera que los lectores más inocentes conocerán contrargumentos para ellos fácilmente. O el autor se suelta, y proclama propiamente su alianza en los cielos de la historia llamándolos Adolfo. (Realmente. Eso sucedió).

Algunos conflictos que han funcionado sin producir villanos:

  • Un hechicero que destruye el arte, la cultura y borra el nombre de su país mediante la magia debido a que mataron a su amado hijo, vs. los rebeldes que están bastante contentos con esclavizar a los magos en el nombre de liberar a su país – Tigana.[1]
  • Una mujer que quiere proteger a su hijo y lo hace asesinando a otros niños, vs. el hombre que sigue ciegamente su honor en detrimento de todo lo demás — Canción de Hielo y Fuego (okey, bueno, ese fue uno de los centenares de conflictos en la saga).
  • Un mago que invoca a una criatura feérica que no puede controlar debido al miedo y al orgullo herido, vs. un mago que crece demasiado metido en sus estudios como para darse cuenta lo que le está sucediendo a su esposa debido a dicha criatura feérica — Jonathan Strange & Mr. Norrell.
  • Un jefe de la mafia/asesino/jefe de burdel que no tiene problemas con asesinar casualmente a las personas, vs. un gran grupo de revolucionarios que no tienen problemas con derrocar el sistema del Imperio que garantiza mágicamente la civilización — Teckla.

Las mismas razones tras los conflictos pueden estar mezcladas éticamente, enfangadas y difíciles de separar. Pero, si ese es el caso, necesita ser así para ambos bandos. Un conflicto donde un lado es inmediatamente identificable como “bueno” y uno como “malo” no le ayudará al autor a evitar producir un villano y un héroe.

2) Integra los rasgos de personaje.

Esto es para evitar lo que yo llamo el complejo de “¡Hitler era un artista!,” donde el escritor le garantiza un rasgo bueno al villano —generalmente una afinidad por el arte, algunas veces una mirada suave hacia los niños, algunas veces algo más— y las arpas suenan en medio de toda la maldad. Se supone que sintamos lástima o comprendamos al villano debido a ello. Algunas veces el autor termina rastreando todo lo malvado que ha hecho el villano a esto, al estilo de “Si alguien le hubiera dicho a Hitler que era un buen artista, no hubiera cometido el genocidio.”

Esta es una trampa, debido a que es un sustituto a la profundidad y debido a que el villano todavía es un villano. En vez de explicar sus acciones, el autor lo perdona por ellas. Lo ha hecho un artista frustrado, ¿qué más quieres en esta caracterización mezclada?

Bueno, una caracterización mezclada sería realmente agradable. Si quieres una historia sin un villano, llenando a alguien con la luz de un foco en medio de la oscuridad no es la manera de lograrlo. Tienes a un héroe que puede matar para proteger a esos que ama y matar en una rabia de sangre fría, y una no excusa ni invalida a la otra; muchos autores consiguen una fuente fructífera de tensión en vez de tales columpios. Así que has al “villano” un personaje como ese. Ha conseguido orgullo, celos, un maravilloso talento artístico, demasiada furia, un sentido de humor, una tendencia perturbadora a no perdonar a sus enemigos e inesperadas cantidades de personas que lo ayudarán. Tiene que ser contemplado como un todo, igual que cualquier protagonista que tengas, no como una fuente de lástima o como alguien cuyos rasgos se cancelan los unos con los otros en los tejemanejes del autor.

También vivió su vida.

3) Presta algo de atención al jodido medioambiente.

Antes ha habido algo de discusión sobre esto, como algunos mundos de fantasía aparentemente parecen producir personas trasplantadas de la Tierra, o de un más lejano mundo de fantasía ideal, sin un vínculo a la familia, casa, viajes y entrenamiento que el autor dice que ha atravesado. Por todos los medios, conecta a tus protagonistas a su mundo. Pero no pases todo tu tiempo y esfuerzo solo en una persona, o los otros se convertirán en sombras. Conecta los que podrían jugar los roles de villano, si también los fueras a dejarlos en sus circunstancias.

Quizás tienes una mujer, criada para ser una hija y esposa obediente en un medioambiente similar al medieval, tiene que amar obedientemente al hombre con que le fue concertado el matrimonio y darle hijos. Pero sucede que su esposo es exactamente lo opuesto a los rasgos que ella admira, y alguien mucho más cercanos a ella tiene todos esos rasgos, y regularmente su esposo concertado la humilla, mientras se mantiene enamorada del prometido de su juventud, y hay una tradición antigua en la (ahora depuesta) línea de antiguos reyes justificando el incesto. Podría no ser sorprendente que esa mujer termine durmiendo con su hermano y odiando a su esposo concertado. Esto seguro de que las personas que han leído el libro en cuestión pueden decir sobre quien estoy hablando. Es un personaje que llegué a odiar y deseé que muriera. Y las circunstancias que soportaba no necesariamente la compelían al incesto. Pero toma decisiones que tienen sentido bajo la luz de todo esto, y entonces, una vez que ha sucedido el incesto, ella encuentra otras justificaciones, debido a lo que le sucedería si no lo hiciera, y tiene que encontrar algunos medios de que las personas no lo averigüen, y, y, y…

Es mucho más duro concebirla como un personaje de la Maldad Más Oscura o de la Brillante Luz cuando sabes algo sobre su historia y las restricciones sobre sus opciones. Pienso que las restricciones son importantes. Muchos protagonistas de fantasía son criaturas por mucho más libres de restricciones, y esto termina produciendo personas con las que es difícil identificarse, debido a que superan los obstáculos demasiado fácilmente y se quedan enganchados con problemas menores que afligen a otros personajes en la historia. Los villanos también tienen que tener mucha libertad, aunque en ese caso la libertad es una pura chapucería, como cuando el autor hace una excepción con el poder del villano para conquistar el mundo para justificar por qué todavía no lo ha conquistado.

Tiene mucho más sentido hilar una historia complicada, enraizada, incrustada y personal. Las personas se vuelven ciudadanos del mundo. Te deja saber más sobre la ambientación, así como también de ellos. Y los aleja más y más de los posibles roles automáticos que les esperan. Es mucho más difícil clasificar personajes vivientes y que respiran dentro de la categoría de “villano.” Tú audiencia aún puede odiarlos (odio a un número de ellos), pero sus acciones, ya sea que tus lectores las juzguen como malvadas, buenas o neutrales, serán sus acciones malvadas, buenas o neutrales, no las de un rol definido.

4) Las justificaciones tienen que dejar de ser estúpidas.

Este es un subconjunto del punto 1, pero incluso aunque podrías establecer un conflicto razonable, un personaje, cuando le piden que explique por qué está de un lado que es contrario al otro, podría tener razones muy estúpidas para ello. He leído algunas novelas de fantasía que estarían mucho mejor si el autor simplemente hubiera dejado al lector adivinar por qué el villano hizo lo que hizo, incluso al costo de mantenerlo un villano. Era un tipo de persona más llena de sombras, compleja y real cuando mantenía su boca cerrada que cuando la abrió y eliminó toda la profundidad.

Justificaciones realmente estúpidas:

  • Una mujer/hombre ofendió al personaje hace mucho tiempo, así que él o ella está desquitándosela con todas las personas de ese género.
  • El personaje conoce y admite la verdad moral sobre el lado “correcto” y que tipo de consecuencias vendrán de oponérsele, pero persiste en apoyar al lado “equivocado” debido a que odia al “correcto.” (Este es el tipo de cosa que entra en juego cuando las personas claman que los ateos saben que Dios está en lo correcto y el mal es real, pero se mantienen siendo ateos debido a que odian a Dios. No demasiadas personas son lo suficientemente estúpidas para odiar algo que no creen que exista. Ni tendría mucho sentido oponerse a un Dios que sabe ser amante y te lanzaría dentro de un tormento eterno por oponerte e él. /fin de la minidiatriba)
  • “Las mujeres/hombres/magos/no magos/personas de piel blanca/personas de piel negra son obviamente inferiores debido a X/Y/Z.” Una vez más, es un tipo de argumento en que la gran mayoría de tus lectores podrá encontrar agujeros por sí mismos, y caracteriza irrefutablemente a ese personaje como un villano. Podría ser un resultado natural de tu mundo, pero en este punto todavía los convierte en villanos para el lector/escritor de la historia. (Y, entonces, por supuesto, viene el problema de justificar por qué tus héroes son tan brillantemente libres de sexismo o racismo, o por qué su sexismo/racismo es del tipo que está bien).

Buenas justificaciones:

  • Las mismas que has usado para tus protagonistas. Pienso que la venganza personal está demasiado usada y demasiado a menudo es cuestionable incluso cuando los autores la aprueban, pero es comprensible.
  • Lealtad personal hacia un país/facción/personas/grupo/religión en particular. Ayuda si le recuerdas al autor, “No hay tal cosa como una guerra justa.”
  • Un punto de lógica que algo en la narrativa o el mundo apoyaría. Para esto, podrías querer usar un conflicto que comenzó hace tanto tiempo que los dos lados contrarios han tallado sus justificaciones y han apilado evidencia para cada una, y las causas reales están perdidas para la historia. Ambos lados han cometido atrocidades, ambos lados han hecho que luzca como si ellos no hubieran cometido atrocidades, ambos lados estarán demasiado profundamente hundidos para encontrar una salida fácil.

5) Incluye al posible villano en tantos humores como sea posible.

No solo las mazmorras más profundas, oscuras y llenas de desesperación. El anterior es a menudo un caso del villano pensando que va a ganar, lo último de lo que sucede cuando se da cuenta de que va a perder. Y salta entre ellos con poca introducción, a veces solo una acción.

Muestra a estos personajes riendo, jugando, danzando, cantando, haciendo arte, lamentando a un amigo perdido, pinchando una vieja herida como si fuera un diente suelto, poniendo en movimiento un plan, gritándoles irritados ante un intruso no deseado, soltando un insulto que no querían decir, tropezando con el dolor de alguien más y tratar de ofrecer confort con vacilación, enamorándose. La emoción funciona para hacer a un personaje humano/real. Pienso que la emoción ordinaria, o la emoción subestimada, funciona incluso mejor que los extremos. Todos estamos acostumbrados a los villanos que gritan a medida que caen hacia sus muertes, o ríen maniáticamente ante el que creen un enemigo derrotado. Déjanos ver a alguien que sabe cómo compartir los momentos pequeños de la vida.

De hecho, creo que este es un consejo valioso incluso para los héroes, quienes en el peor caso también tienden a tener “ojos destellantes” y “una lágrima brillante.” Muestra los momentos en que normalmente no puedes pensar como importantes para la historia, y entonces hazlos importantes. Y dale una emoción a todos.

Mmmm. Este es al menos media diatriba sobre “cómo escribir libros sin héroes.” Pero supongo que eso está del todo bien. Si vas a abandonar uno, puedes abandonar el otro mucho más fácilmente.

[1] Y crear de paso una guerra civil.

Un comentario sobre “Limyaael 291 Fantasía sin villanos

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  1. Este es el tipo de cosas que me interesa crear. No hay guerras justas ni verdades absolutas. Todas las guerras tienen sus luces y sombras y en ambos bandos siempre van buenas personas que simplemente están ahí y que en gran medida corren peligro de morir. Las historias que más matices les dan a sus personajes son las que más me creo, por mucho que Jamie Lannister era un engreído uno acaba entendiendo al matarreyes, y lo digo porque en los últimos libros su visión es más madura y la prefería ante un Juanito Snow de poca sustancia, Jon era un tedio en sus capítulos, sobre todo los del muro. Buenos y malos es todo negro y blanco, en la vida real las personas se mueven en algo más gris y en las historias debe ser así. Los alemanes no se lanzaron a pisotear a media Europa por villanos, si leemos un poco vemos cómo humillaron a Alemania al final de la primera guerra mundial y como esa frustración fue el combustible a lo que vino después. Se cometieron atrocidades, pero todos los nazis no fueron asesinos, algunos solo se pusieron el uniforme por no buscarse problemas o porque era lo correcto para los que les rodeaban. Cuando uno logra explotar esos matices los personajes respiran. Esta es otra diatriba buena de la altísima.

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