El arte de la guerra para escritores de fantasía X: 40 consejos para escribir guerras o combates (parte 1)

Si has leído todo el texto hasta ahora y no has saltado directo a este capítulo tendrás un conocimiento básico sobre los principales aspectos de la lucha armada, algunos de sus principios y los elementos que le darán verosimilitud a la victoria de tu bando. Conocimientos suficientes como para que leer este capítulo no sea absolutamente necesario.

Sin embargo, si decides seguir leyendo, los consejos estarán organizados en forma de una lista numerada y comentados cuando sea necesario. Muchos de estos consejos son puro sentido común, pero que he ampliado para darte un contexto literario que puedes aprovechar en tu novela y espero que te sean de utilidad.

  1. Nunca ataques a un enemigo que está en un terreno elevado, ni intentes detener a un enemigo cuando cargue cuesta abajo: Como ya sabes, los lugares altos proveen de una mayor ventaja a las tropas que lo ocupan, pues cualquier rival que intente desafiarlos tendrá que cargar cuesta arriba. Sólo imagina lo cansadas que estarían las tropas que han estado luchando y a quienes un general idiota les ha ordenado que tomen dicha colina. Correr cuesta arriba bajo una lluvia de flechas, sumado el peso de la armadura haciéndote sudar y viendo a tus compañeros caer a tu lado no deja al soldado en las mejores condiciones para enfrentarse a sus rivales y que si deciden cargar cuesta abajo empuñando lanzas contarán con el impulso extra de la gravedad para reforzar su embestida.
  2. No persigas a los enemigos cuando finjan una retirada, ni ataques tropas expertas: Debería serte obvio que es un truco del general enemigo para atraerte a una trampa y sólo aquellos generales inexpertos/ansiosos de gloria caerán ante esta jugada. Pero la puedes aprovechar para caracterizar la incompetencia o profesionalidad de un general: el primero caería en la trampa, mientras que el segundo podría comentarle a un subalterno que este movimiento no es más que una distracción (y de paso reafirmas ante tu lector de que tu personaje conoce su oficio). En cuanto a atacar a las tropas expertas o de élite también es obvio que esta acción sólo podría acabar en desastre cuando las atacas con tropas comunes. Las tropas de élite son las mejor preparadas de tu ejército, las más duras, las más resistentes, las que cuentan con el mejor armamento y armaduras, y a las que sólo podrías enfrentar con éxito con tus propias tropas élite.
  3. Si los adversarios huyen de repente antes de agotar su energía, seguramente hay emboscadas esperándote para atacar a tus tropas; en este caso, debes retener a tus oficiales para que no se lancen en su persecución: O no, si lo que quieres es causar un desastre y mostrar el mal estado de organización de un ejército al cual tu héroe o general joven deberá impartir orden.
  4. Si el enemigo abandona de repente sus provisiones, estas han de ser probadas antes de ser comidas, por si están envenenadas.
  5. No consumas la comida de sus soldados: Podría suceder lo mismo que en el punto anterior, pero si tras probarlas están libres de venenos, podría ser una buena decisión logística conservarla.
  6. No detengas a ningún ejército que esté en camino a su país. Bajo estas circunstancias, un adversario luchará hasta la muerte. Hay que dejarle una salida a un ejército rodeado. Muéstrales una manera de salvar la vida para que no estén dispuestos a luchar hasta la muerte, y así podrás aprovecharte para atacarles.
  7. No presiones a un enemigo desesperado. Un animal agotado seguirá luchando, pues esa es la ley de la naturaleza.
  8. Por lo general, las operaciones militares están bajo el mando del gobernante civil para dirigir al ejército: Esto es algo que puede causar problemas si el gobernador civil insiste en inmiscuirse en los asuntos militares y dictar órdenes sin sentido. Lo cual es una buena fuente de conflicto si quieres escribir sobre un personaje que sea un general renegado que sólo quiere hacer lo mejor para su pueblo. En algunos casos donde no haya reconciliación podría dar paso a un golpe de estado por parte del general. Este aspecto lo analicé en más profundidad en la sección ¿Quién debe tener el mando del ejército? Y que podría interesarte leer si no lo has hecho.
  9. El General no debe levantar su campamento en un terreno difícil: A menos que se vea obligado a ello por el enemigo o algún otro desastre, y cuando lo hace los soldados deben estar vigilantes ante los peligros que no tardarán en atacarlos.
  10. Deja que se establezcan relaciones diplomáticas en las fronteras: Esto es algo que muchos autores de fantasía obvian cuando sus ejércitos cruzan las fronteras de otros países o reinos y esto no tiene consecuencias. El que un ejército se adentré en cualquier reino o país que no sea el materno tiende a ser considerado una declaración de guerra si este paso no ha sido consultado con los líderes de esta nación, que salvo que sea una aliada, casi nunca aprobaría su paso. Esto es algo que deberías mencionar, debido a que es el tipo de ofensas diplomáticas que podrían aumentar la cantidad de enemigos de tu nación, algo especialmente peligroso si tu vecino es un imperio con un gran ejército y que puede usar esta excusa para conquistar a tu país. Luchar contra dos bandos casi siempre lleva a la derrota y hacer que tu general o gobernante use la diplomacia lo hará parecer más sabio.
  11. No permanezcas en un territorio árido ni aislado: Simple cuestión de logística y un medioambiente que no favorece a las grandes concentraciones de personas que necesitarán de recursos tan vitales como el agua que no podrá ser encontrada en este tipo de terrenos, ya sea en las cantidades necesarias o siendo potable.
  12. Cuando te halles en un terreno cerrado, prepara alguna estrategia y muévete. Cuando te halles en un terreno mortal, lucha. Terreno cerrado significa que existen lugares escarpados que te rodean por todas partes, de manera que el enemigo tiene movilidad, que puede llegar e irse con libertad, pero a ti te es difícil salir y volver: Lo contrario también es aplicable, puedes aprovechar los terrenos estrechos como acantilados, pasos de montañas y puentes para defenderlo con pocas tropas y retrasar el avance del enemigo.
  13. Cansa a los enemigos manteniéndolos ocupados y no dejándoles respirar. Pero antes de lograrlo, tienes que realizar previamente tu propia labor. Esa labor consiste en desarrollar un ejército fuerte, un pueblo próspero, una sociedad armoniosa y una manera ordenada de vivir: Básicamente, la fortaleza militar de tu nación depende de que hayas logrado hacer esto, que en el caso de la escritura de novelas se puede garantizar teniendo en cuenta estas características cuando creas a tu nación de fantasía.
  14. Existen cinco rasgos que son peligrosos en los generales. Los que están dispuestos a morir pueden perder la vida; los que quieren preservar la vida pueden ser hechos prisioneros; los que son dados a los apasionamientos irracionales pueden ser ridiculizados; los que son muy puritanos pueden ser deshonrados; los que son compasivos pueden ser turbados: Lo que narrativamente se traduce en que si tienes un general muy temerario hay buenas posibilidades de que muera (no tengas miedo de hacerlo si es lo que requiere tu trama). Líderes que quieren sobrevivir (ser cobarde no es la única razón, sino debido a que tienen familias, su compromiso con el estado al que sirven es débil o simplemente son humanos y desean vivir y conservar la vida de sus hombres). Es casi una regla que todas las grandes personalidades tengan algún tipo de comportamiento excéntrico (Napoleón le tenía un miedo irracional a los gatos) el cual puede ser explotado por sus enemigos para ridiculizarlo ante sus tropas y que de esta manera pierdan su respeto (imagina a Napoleón saliendo corriendo de una reunión con su estado mayor debido a que vio un gato); aunque debo dejar claro que aunque sean ridiculizados esto no significa que pierdan su habilidad militar. De igual manera, los generales puritanos pueden verse involucrados en escándalos planeados por sus enemigos (ser acusados de violación, indecencia o cualquier otro crimen sexual que su sociedad considere despreciable tiende a ser una buena estrategia), estos, a diferencia de los excéntricos pueden ver afectado su desempeño tras haber sido humillados, deprimiéndose o aislándose. Siguiendo esta misma línea están los líderes compasivos que pueden quedar impactados si contemplan los crímenes y atrocidades que comete su ejérc ito (venga, que por muy disciplinados que sean los hombres pueden cometer injusticias, más tras las victorias en terreno rival).
  15. Si te presentas en un lugar que con toda seguridad los enemigos se precipitarán a defender, las personas compasivas se apresurarán invariablemente a rescatar a sus habitantes, causándose a sí mismos problemas y cansancio: La aparición repentina de un ejército en las sociedades antiguas provocaba esta reacción, especialmente en estados que carecían de un ejército permanente (sólo los grandes imperios o naciones ricas podían permitírselos). Los ciudadanos se refugiarán dentro de sus ciudades mientras buscan organizar una defensa usando milicias locales o reforzando las guarniciones de sus castillos. Un proceso que puede tomar poco o demasiado tiempo dependiendo del carisma y la eficiencia de la organización de quien lidera a los defensores, lo cual es una condena casi segura en el segundo caso debido a que el general invasor podrá aprovechar esta desorganización para imponerse.
  16. Considera el efecto de la luz y mantente en la posición más elevada del valle. Esto no se debe solamente a que no solamente tu enemigo tendrá que atacarte cuesta arriba sino que, además, el sol lo iluminará de frente, cegándolo y evitando que pueda ver con claridad tus movimientos. Esta desorientación es muy útil para que tus arqueros diezmen sus tropas y la carga cuesta abajo sea mucho más efectiva. A lo que también debe agregarse que mientras te encuentres en una posición alta tendrás una mejor visión del campo de batalla y cómo se desarrollan las acciones, permitiéndote reaccionar y enviar mensajeros o señales para adoptar nuevas formaciones. Obviamente no todas tus tropas podrán encontrarse en un terreno alto (especialmente si hablamos de decenas de miles de soldados) pero si incluiste un lugar así en tu campo de batalla, ese debe ser en el que esté tu general y, probablemente su rival.
  17. Evita que el agua divida tus fuerzas, aléjate de las condiciones desfavorables lo antes que te sea posible: En este caso, el antiguo general chino se refiere por aguas a los ríos. Pero no los ríos a los que estamos acostumbrados en países como Cuba, que salvo por un par de excepciones cualquiera puede cruzar a nado. Sun Tsu habla de ríos que tienen decenas o cientos de metros de ancho y los cuales deben ser cruzados a través de un vado (si fuera un puente y el enemigo no lo ha destruido, lo mejor sería que hicieras que lo comprobaran en busca de trampas o daños disimulados). Estas corrientes de agua son algo impresionante y que inutilizan tanto al soldado común como al montado, por lo que el estratega chino aconseja no luchar dentro de ellos y, si eres atacado dentro, trata de salir lo más rápido posible. Algo que también se le ocurrirá a tus compañeros aterrorizados que huirán en desbandada haciendo que muchos terminen resbalando y ahogándose, ya sea arrastrados por la corriente o el peso de sus armaduras. Aunque es una escena muy intensa que podrías aprovechar para agregar drama a tu historia. Como consejo adicional, el estratega chino señala que si cuando vayas a cruzar el río ha estado lloviendo, esperes que escampe y las aguas se calmen, de otra manera tus soldados podrían verse arrastrados por una crecida.
  18. No te enfrentes a los enemigos dentro del agua; es conveniente dejar que pasen la mitad de sus tropas y en ese momento dividirlas y atacarlas: Esta es una consecuencia directa del consejo anterior y le otorga una gran ventaja táctica a ti o al ejército que divida las fuerzas enemigas que cruzan un río (lo cual puede hacerse tendiendo una emboscada y esperando que pasen la mitad de los tropas rivales tal y como aconseja el sabio chino). Una vez dividido por el agua el ejército, el general astuto atacaría al grupo más débil del ejército. Lo más probable es que este grupo sea al que pertenece la retaguardia, en la que estarán los suministros y las tropas menos útiles del ejército (aunque un buen general la tendría bien custodiada). Así, dependiendo de la cantidad de tropas de las que dispongas tu ataque puede ser una emboscada para quemar/robar suministros o, contando con una cantidad de tropas respetable y arqueros suficientes, podrías emprender la eliminación de este grupo del ejército. De darse el último caso, el general del ejército atacado puede optar por escapa y sacrificar esa unidad, prefiriendo luchar otro día (hambrientos y desesperados por la pérdida de los suministros) a que sus mejores tropas perezcan en el cruce del río y la posterior batalla. Esta decisión se volverá más firme mientras mayor sea la amplitud del río. Y recuerda, si decides que habrá una batalla cerca del río, el terreno estará pisado por miles de botas, lleno de agua y muertos pareciendo más un lodazal que un terreno firme donde tus tropas puedan formar una defensa estable.
  19. No te sitúes río abajo. No camines en contra de la corriente, ni en contra del viento: Aquí el objetivo es reducir el desgaste de las tropas al tener que avanzar en contra de elementos adversos (la corriente y el viento). En el caso de acampar río abajo debes evitar las inundaciones repentinas, tanto las naturales que ocurren a principio de primavera, con el deshielo, o tras una gran tormenta cerca del origen del río (y de la cual tu general puede no ser consciente), como de las inundaciones provocadas por la destrucción de un embalse o represa río arriba. El último caso sería un uso bastante inteligente de los recursos a tu disposición y una buena alternativa para no describir otra batalla más, aunque la destrucción de una represa no solamente acabará con el campamento enemigo sino con todos los pueblos y ciudades en cientos de kilómetros cauce abajo. Así que aunque la decisión sea fácil no será una libre de consecuencias desagradables y obviamente no te ganará el favor del pueblo local.
  20. Si acampas en la ribera de un río, tus ejércitos pueden ser sorprendidos de noche, empujados a ahogarse o se les puede colocar veneno en la corriente: Sobran aclaraciones, salvo notar que muy pocos de escritores de fantasía utilizan esta táctica, especialmente el veneno. Pero esto puede deberse más a la creencia de que el veneno no es una táctica válida al ser de cobardes.

¿Qué piensas de estos consejos, te han sido útiles? ¿Crees que se podría aprovechar de una manera distinta a la que he descrito en alguno de ellos?

También podría interesarte leer:

Guía para el esbirro malvado – Consejos Generales para Esbirros de Todas Clases

3 comentarios sobre “El arte de la guerra para escritores de fantasía X: 40 consejos para escribir guerras o combates (parte 1)

Agrega el tuyo

  1. Esta lista de los veinte consejos está genial, tomo nota de todos pues me estoy preparando para narrar una guerra. Lo de los ríos es brillante, se pueden usar para unas cuantas situaciones dentro de una historia. Los choques entre gobernadores civiles y generales son otra fuente de conflicto y lo del general rebelde me recordó a Dujek unbrazo el puño supremo rebelde en Malaz. Lo que me recuerda que me quedé a inicios de saga. Estoy que no acabo una lectura y salto a otra. Si supieras que empecé Los héroes de lord grimdark y me quedé enganchado. Dejo reseña si lo termino. El resto de los artículos de la serie los iré acabando con tiempo. Pero te repito, están muy buenos.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Primeros pasos
A %d blogueros les gusta esto: